Estas son Las plantas medicinales que no pueden faltar en tu jardín

Estas son Las plantas medicinales que no pueden faltar en tu jardín

Sumar al jardín, ya sea en tierra o macetas algunas plantas medicinales se traduce de inmediato en bienestar físico y mental. Sólo hay que conocer un poco sobre las características de estas plantas y sus requerimientos para que crezcan sanas y puedan cumplir adecuadamente su función medicinal.

Muchas de estas plantas medicinales son popularmente conocidas entre los amantes de las plantas, ya sea por saber que se pasa de boca en boca o por inquietud y estudio. Las hay nativas, que hasta crecen en un entorno silvestre o en terrenos abandonados o exóticas, que se pasan entre aficionados o se consiguen en viveros.

Para conocer un poco más de las plantas medicinales, podemos clasificarlas en cuatro categorías:

  • Umbelíferas. Destacan porque sus flores están agrupadas en inflorescencias planas o umbelas y por su alto valor culinario. En este grupo destacan la alcaravea (Carum carvi), el eneldo (Anethum graveolens) y el cilantro (Coriandrum sativum). Otras especies son la biznaga, el perejil, el comino, el hinojo y el anís.
  • Aromáticas. Son muy fragantes, ricas en aceite esencial, resistentes y muy buscadas por los insectos polinizadores. Forman parte de este grupo el tomillo (Thymus vulgaris), la salvia romana (Salvia sclarea) y la mejorana (Origanum majorana). Otras recomendadas son el hisopo, la salvia, la perilla, el orégano, la menta, el poleo, la lavanda, la estevia, la albahaca y la ajedrea.
  • Silvestres y ruderales. Estas plantas crecen silvestres en campos, prados y al borde de los sembrados y caminos, pero también se pueden cultivar. En ese caso se puede optar por la perpetua (Helichrysum stoechas), la borraja (Borago officinalis) y la milenrama (Achillea millefolium). Otras plantas silvestres que pueden ser interesantes a la hora de tenerlas a mano son la verdolaga, la amapola, la bolsa de pastor, la malva, la ruda, agrimonia, la ortiga, el llantén, la manzanilla y el gordolobo.
  • Plantas de jardín. Con frecuencia se emplean como plantas decorativas vistosas de jardinería, pero muchas veces también son tesoros medicinales. Claros ejemplos conocidos por la mayoría de las personas son la amapola de California (Eschscholzia californica), la equinácea (Echinacea purpurea), la caléndula (Calendula officinalis) y la hierbaluisa (Lippia triphylla). Otras plantas tan bellas como saludables son el aloe vera, el kalanchoe, la azucena, el gingko, la capuchina o los milamores.

Cómo tener un vivero de plantas medicinales en casa

En internet podemos encontrar mucha información al respecto e ir adentrándonos en el tema o si recién estamos comenzando, lo mejor es asesorarnos por algún especialista, especialmente hasta que nos familiaricemos con los cuidados, reconocimiento y usos de cada planta medicinal.

 

Algunos puntos a tener en cuenta a la hora de proyectar un vivero de plantas medicinales en casa son:

  • Disponer de un espacio mínimamente amplio y soleado en el balcón, la terraza o el patio trasero, aunque nada será mejor que un jardín.
  • Elegir las plantas en función del espacio disponible y de los recursos que se deseen obtener.
  • Situar las plantas en función del tamaño y la altura que irán desarrollando, para evitar que se tapen entre sí privándose de la luz. Por ejemplo, las que se plantan de nuevo cada año es preferible colocarlas en los márgenes para poder trabajarlas con más comodidad.
  • Mezclar plantas medicinales, aromáticas y de huerta, pero respetando sus diferentes exigencias, cuando no se dispone de espacio.
  • Crear diferentes parcelas separadas con piedrecitas, donde ubicar las plantas perennes cuando sí se dispone de un espacio amplio, que bien pude ser un pequeño jardín.
  • Recurrir a cajas, neumáticos, macetas de barro o espirales para ubicar las plantas, así como probar a plantarlas en diferentes alturas, tiestos colgantes, sobre escalones o alféizares si el espacio disponible es mucho más limitado.
  • Observar que las macetas mantengan cierto nivel de humedad, aunque, en general, el riego de estas plantas debe ser moderado.
  • Colocar un acolchado o mulching para tratar de mantener la humedad del sustrato el mayor tiempo posible. También se pueden estudiar y valorar otras alternativas ecológicas, como puede ser la hojarasca, las agujas de pino, la paja…
  • Informarse de todas y cada una de las posibles plagas que pueden llegar a afectar a las distintas plantas del cultivo, así como de las opciones más ecológicas para combatirlas ya que se trata de plantas que consumiremos para cuidar nuestra salud.
  • Etiquetar cada planta es muy importante, no solo con su nombre popular, sino también con su nombre científico completo para evitar confusiones y posibles intoxicaciones.

Diseñar con plantas medicinales

Un diseño con plantas medicinales muy difundido es el jardín en espiral. Es muy eficiente, permite aprovechar el espacio y el agua de riego, las plantas se ordenan según sus necesidades y además, es muy estético.

El universo de las plantas medicinales es amplio y crece a la par de los descubrimientos que en materia etnobotánica se realizan por todo el mundo, y es que los pueblos indígenas, ya sean de la Amazonia, los Andes, el Himalaya, el Kalahari o las selvas del África occidental, permiten incorporar nuevas especies con claros efectos curativos.

Pero a la hora de explotar estos recursos hay que ser muy respetuosos con las necesidades de estas poblaciones, porque está bien incluir estas plantas en el comercio global para que el mundo se beneficie, pero solo debería hacerse si no altera el entorno donde residen estas poblaciones, si se les ofrecen compensaciones justas por sus conocimientos y si se producen plantones en viveros locales de los que puedan beneficiarse. Se recoge lo que se siembra.

Ecoportal.net

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